18 sept 2015

Nudo

Se me hace aguda la noche
como escarcha en menos ocho
cuando me mordía la soledad en Republique
y no alcancé al metro

Terrible fue mi despertar
amaba tu mano tanto,
como tu recelo sobre mis ojos

Hoy, hace quince por trecientos sesenta y cinco
me tejía sobre las nubes de mi Lutecia
sin correr de nadie
sin esquivar las balas
sin esquivar los discursos
los dolores, los altercados, los veranos
sin esquivar las diplomacias

Por ella; y no me refiero a un sexo con aroma
por ella comprendí que veníamos de a dos
galopantes como esos abrazos que lloro cada tarde
galopantes

Se fraguaron en las baldosas de la entrada
antes de ser parte de
una maraña de entrometidas coincidencias
y desayunamos naranjas

Ahora me desnudo contra el viento
sin letra que me guarde
sin ella que me aguarde
y nos despedimos como en polaroid
cada tormentoso ego

Atemporales y calcáreos
nuestros cuerpos son solo espuma

Vivimos como serpientes
dejamos las pieles cada cuanto
cada memoria


Solo quería ser de cobre
caminar amarrado a tu pelo
como si fuese esclavo de tu sien

Me esclavizo cada clavo que me hunde
como cuando teníamos risueñas tertulias
y espero el dolor máximo de esperarte
y espero esperarte sin dolor

Somos fragua, agua, y tizne
y no somos nada



Poesía
Carlos Caluquí Páez





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