13 oct 2015

bi/furcación en b

carajo! si que duele...


Al punto que vamos
seré breve
todos y todas
valga la aclaración de división
nos debemos mucho pero nos pagamos poco
se permite fumar en la entrada
y en las esquinas el polvo se distribuye mas que las mentas de la universal
el hecho es que:
mi espalda me recuerda que nunca debí meterme en esto
pero somos reacios, tercos, mudos y cojudos
la alternancia es buena cuando nos despojamos de todo dentro del mismo vuelo
somos costuras del mismo saco
y cuando ese saco sirve para fines mundanos no podemos descoser/nos
y ahí es cuando arde la troya
no podemos descoser/nos
y lo único que hacemos de manera similar es desconocer/nos
y nos retorcemos entre propios e impares
siendo la misma hebra
la hebra se retuerce en la esquina y hace que todos se retuerzan
y así sigue su marcha inacabable
somos hebras recuerdas
como esas que cuelgan de tu cabeza y cuando lo tiras
duele
hebras de esas pero sin final

hoy me dieron la razón de todo
fue como la primera vez que entré en Lutecia
una estocada de esas que deseas tener
o sentir o amar
pero estocada al final

al final todo tiene un final
y esa parte del juego es la que no me gusta
a nadie le gusta
aunque a algunos les aterra pero aman el dolor
y el dinero

da igual
es lo mismo dolor o dinero
con que lo puedas llevar y soltar en el mundo
es mejor la competencia actual
das lo que recibes
alguien un momento me dijo
yo nunca doy la otra mejilla
escupo mas rápido y no me dejo
ya es lo mismo
da igual

ahora me carcome el espasmo
y mi espalda se retuerce

mierda

voy a vomitar deseos
creo que es sobrepeso





Carlos Caluquí
Poesía






bleu

A la pintora vecina...
"que nuestras pinturas nos guarden apretados hasta la última gota"

la primera vez fue azul
un perro me miraba esperando que la cordura me devolviera el alma
pero nunca pasó eso
el alma se había quedado en París justo en el aeropuerto
torpe como yo cuando pisé por primera vez la ciudad vieja
nunca me perteneció 
ella, como yo
era una conspiradora eterna
se quedaba colgada rememorando romances como si yo tuviese la culpa de haberlos siquiera vivido
yo me quedaba en las mismas
el quai del Senna siempre me recordaba a ella la de la mirada triste
sus retazos de piel, sus recortes de amor
un camino que ahora me divide entre la Europa de mis recuerdos
desde el andén bifurcado donde espero regresarme a amarla todo "cuento pueda"
así no exista nadie mas que su sombra, y ese silencio que martillaba mi sien

siempre nos devolvemos el alma
otrora nos entendemos dentro de alguien
lejos o lejísimos o a la vuelta de la esquina
releemos al Paris de hace 15
como ahora que entre tus lienzos de bruma
vuelco mis abrazos
para devolverme en las tablas que chillan
cada paso de los bienvenidos
en las
bienvenidas


Carlos Caluquí
poesía