19 sept 2015

dos de azúcar

No hay nada mejor que una obscuridad
con breves tintes de apatía
mientras la casetera se come vivo al último casete
ese sonido mecánico que augura que el tiempo es mas lento
ese sonido mecánico que huele a recalentado
como el traca traca del teléfono de disco retrocediendo hasta llamarte

Te negro otra vez y sin azúcar
antier se robaron de nuevo; los pretextos
abres tu cartera como si fueses a sacar una beretta
no dispares pienso segundos antes de ver el espejo que me apunta igual
ese beso de reojo reflejado en la ventana, solo me hace dudar
el pintalabios hace una labor impresionante
te pellizco como zancudo en plena playa
y me dices ya mismo me voy
desesperada como la luna acabando la noche

Siempre recurro a sombras y mares
la Alfonsina nunca se va
se queda en la orilla esperando la marea

Ahora voy a meter los pies en la playa
como cuando te desnudaste y yo perturbado
te seguí recogiendo la ropa que dejabas en las olas negras
recuerdas...

nadie nos miraba pero yo presentía que mas de doce apóstoles
reían sigilosos

Mañana viene el azúcar
y solo tendremos dos cucharadas
en este suplicio, bien llamado cerco


Carlos Caluquí
Poesía


Sir Arthur golpea la puerta

En este preciso instante
cuando me alisto al suicidio de todas las noches
devanando como fiambre mi vetusto cerebelo
don Arthur toca la puerta con afinación de luthier
el vynilo sigue con la milonga tejiendo la soga de mi cuello
mientras me lavo los dientes, de tantas palabras sucias que solo escribo
debajo de la puerta cartas y esbirros entran a deshora
como las mil llamadas de colombia que recibí
como las doce puñaladas autoinfringidas
cada hora, faltando un minuto para la depresión
Escucho su respiración aguda
afuera hace frío Arthur; le digo
el solo grita; "Rápido nos tienen que pasar a buscar"
Y pienso: No debo confiar en nadie, No pedidos para llevar
No deliveris
malparidos mensajeros de la noche
no veis que estoy ya en pijama
Arthur espérame aun estoy con chancletas
Que la espera no sea mas que serrucho en árbol muerto
rápida agonía mientras nos tomamos la media de caña
que nos aguarda en el anaquel
hace tiempo que no te había visto
viejo amigo
pero ahora
te abrazo
como el viento abraza el fuego que nos consumió hace unos días
bienvenido



Carlos Caluquí
Poesía



18 sept 2015

ojo

Me titila mi ceguera momentánea
producto del robo de mis artículos mimados
y siento que muero cada vez con la premura de quien come ciruelas

Hace poco, mi vida pasó en mis manos
dentro de una burbuja de cristal
sin sentir nada mas que nada

De acuerdo a las estadísticas
literalmente la suerte se durmió al mismo tiempo que me durmieron

Ahora muero hace cinco días
en cada día diez días 
y siento unas enormes ganas de destruir sus epitelios
con la mejor de las sonrisas
enorme gana placentera
de encontrarlos
a la vuelta de la esquina
...de los acantilados
y empujarles
en esa espuma burbujeante
frívola cómplice
secreta




Carlos Caluquí
Poesía


Butterfly in the paradise

De aquella segunda vez que te vi
y a la primera hay un lapso congelado
sin embargo hay algo que nos une
la calidez del mar
la omnipresencia de los corazones
que de pronto y de imprevisto
recuerde tus sonrisas en tantos recuerdos míos
como si fuera tuyo mi destino
y aunque no lo es
te miro y siento como metes tus dedos en la arena
siento sabes,
por que en estos caminos que nos ponemos a diario
no tenemos la perturbadora línea de fuego que nos uniría
solamente nos tenemos
cada bisiesto
o quien sabe
cada que busco en mi espejo tu sonrisa
solo los gatos saben distinguir nuestras pasiones
lamerse las patas es una ardua labor de contemplación
mariposas en el paraíso, ya fuera de la panza
son ahora pan de cada día
o luna...



Carlos Caluquí
Poesía.


Antesala

En el corredor esperan
junto al jarrón roto
como si no hubiese mas que hacer
con los dedos cruzados
fundiendo las mejores indicaciones de ser
en sudor bajando por la frente
maniatados con sus propias manos
con sus propias venganzas
esperan; digo
que se atavíen de privilegios como antaño
que tengan doce pares de zapatos
cada uno para cada día de la semana
una longchamp esperando el ego envidioso
y un martini perfecto

Quién dice que la muerte no se sirve fría;
está equivocado

Bienvenidos los invitados al apero

Mañana cerramos por vacaciones



Carlos Caluquí
Poesía

Duras penas

La queja constante de muchos seres humanos, es el diario vivir, peor aun si es un diario vivir como en la película Truman Show, donde cada día es un teatro lleno de actores que fingen sobre un guión establecido.
A duras penas; sobrevivo...
A duras penas; me va bien...
A duras penas; me compre este carrito y lo tengo que pagar "a duras Penas"
A duras penas; hago dieta y espero bajar la panza...
A duras penas; me alcanza con mi negocio...
El diario vivir es un confín que revive continuamente lo maniático del aburrimiento y de la condición humana, donde "la felicidad" no es otra cosa que "aguantarse" lo que les "ha tocado" vivir a muchos.
Habremos los que nacimos con otra fecha de expedición, con continuos flashazos de lucidez tomados por los "normales" como alteraciones neurológicas hasta tildarnos de anormales cuando nos ven disfrutando por algo que para un común aburrido mortal, no tiene sentido, como sentarse en una vereda a mirar transeúntes robóticos caminando sin rumbo ni valor.
En mi caso,
A duras penas escribo, y con esto me contento, como perro persiguiéndose la cola.
Que le vamos a hacer...

Carlos Caluquí

Simulador

Los pies dentro de la nieve
faltan horas para que me congele
los sentidos brillan como estrellas
nadie puede leerme la lengua
se deja impreso en todo piel, papel, tesitura
sombras como si fuese ácido
ahora mismo me perfora los filtros
como si fuese un pergamino podrido
encendemos la máquina cual velero
y ya empezamos a movernos
metes la mano de un lado y sientes la brisa
agarras algunos trips como si fueras el dueño
nos despedimos cada cual, para largarnos
antes de que parta el bus
o lo que nos lleve a desbocarnos

el abismo aguarda como novia en altar




Carlos Caluquí
Poesía.

tráquea

Me apuñalaron desde siempre
cosido con todas las letras del alfabeto
dejaron dentro de mi sangre
las gasas podridas de la sociedad

Hicimos las pases
y empezamos a odiarnos paulatinamente
el dolor pintaba cruces
cuando nadie creía en dios

Siempre nos hacemos historias
con las pisadas que recibimos de los otros
es como un modus operandi
no es que no hay mejores métodos de venganza
es que este es un paradigma común

Tus noches me cuentan que no callas
cuando las lunas nos cobijaban esos besos secos
cuando los ojos nos idolatraban con los párpados cerrados
cuando las almas solo esperaban en el andén
los trenes libidos

Maldice mi espalda
la neurosis de las tardes
nos comemos como cerdos
entre despojos y nimiedades

Nunca pudimos despedirnos
por que nunca me fui; lo sabías?

Si lo sabías.
(...)
Tampoco lo supe sino hasta ahora.



Carlos Caluquí
Poesía


Londres

Se hizo un desierto la noche
arrasó contra sus almas
dejando en negro hollín sus memorias

Otra tarde, los peligrosos
nunca fueron mas posibles amigos
se comían las uñas luego de las prometedoras luchas

Una mañana, nos llamó a comer la aurora
era dispersa y colorida
nunca nos extraño que en una lluvia llorara acuarelas

Nos habían engañado
y eso que ya tiempos no era un torpe ser

Londres amanece contra todos
los lores y las reinas tienen su agosto de oferta
las hormigas son baratijas en tienda de departamentos
y nos cantan los mariachis
como en fiesta popular
el son que todos saben tocar
 ...

el que abre puertas



Carlos Caluquí
Poesía.

Jazmines

Cómo sabes que nos escribimos?
el dolor de estómago no fue nada fácil
siempre hubo alguien que nos programó receptivos
por ejemplo
la lluvia que viene, me avisan las rodillas condimentadas
un camino de piedras calientes
cocina todo lo que comí hace horas
pero ya no resisto con mis altercados
esta vez, morimos multiplicados por dos
nos juntamos con las espirituosas
cuando los destellos solo hacen de nosotros meros borregos
afuera se llevan corriendo
las ganas y las ternuras
nos han robado
parte de las entrañas

parte de las entrañas
patrañas contenidas entre ceja y ceja

nadie nos cree
ni yo, peor vos

hace días que ruego contra mis nostalgias
que nos aten con manos en las flores
que nos aten a un boeing
sobre Alaska


Siempre hay pretextos contraproducentes
para los jazmines



Carlos Caluquí
Poesía

Traffic

La hendidura quiere vomitar un nombre
somos pus en tiempos de pocos inodoros
nos duele doce veces siete
y aun así ninguna papa rallada cura los placeres
lo mundano tiene sabor a metal
cuando duermo siento que acribillan mis sienes
hoy es un día duro
empiezo este castillo
sin cemento
arde la brasa viva del túnel
nadie se salva de la indirecta póstuma
fueron diez y vamos contando

omeprazol para virar el hígado
arde igual
arde

lasciva llamada de la nuca para abajo
morimos con cada tic tac



Carlos Caluquí
Poesía



de tin marin de do pingüé

Tenemos el sol entre los párpados
los caminantes de la arena
solo saltan como borrachos

Desde acá empieza un conteo regresivo
como festividad de año viejo

Tenemos las viejas estrellas entre los labios
el disparo persigna a los ganadores

De esas cosquillas comen justos y pecadores

Se me hace agua la broca

Un camino de éter nos perfuma las esperanzas
al fondo los deudos lloran la venganza

de tin marin de do pingüé
llamabas a la puerta como pistola en asalto de banco
y yo como loco pintando el techo de orgasmos
con las tostadas quemándose en la cocina
dejando que tu sonrisa grite con desgana que te fuiste
mientras el ascensor se come en caída libre
tus recuerdos y demás obligaciones prendarias

Corazón seamos serios
te digo a tí
al del espejo

(...)

la noche no fue mas que un golpe en el dedo chiquito


Poesía
Carlos Caluquí

Pretextos Reservados

Búscame y léeme...

https://www.yumpu.com/es/document/view/34671556/pretextos-reservados

abajo

desde aquella noche en que no te he visto

(...)

los haikus nos desbaratan
verso que te verso
dibújame una sonrisa que empiece en tus ojos
araña este silencio petrificado
que dentro existe un río de lágrimas de colores

las puertas se abrieron hace un minuto
el viento nos aborrece
nuestro deseo fue mutilado
pedazos de ti y de mi en confeti

(...)

nos caminamos aquel día
por nuestros propios senderos
sin conocernos
cuando teníamos los aprendices en los bolsillos
cuando teníamos las migajas en el piso

mirar al cielo nos cuenta que vamos divididos
el todo nos lleva los ojos
y en los ojos nos estremecemos
el cuerpo, resto, basura
solo carga,
solo carga


(han pasado horas desde que canto algo que no me mueve)

las entrañas nos apalean
como promesas en campaña política

llevo las palas para cavar profundo
te espero si es que vienes



Carlos Caluquí
Poesía


Tener o no tener...

Empieza la carrera por el tener o no tener, muchos tenemos pero no tenemos nada, queremos lo que el otro quiere y queremos lo que el otro tiene. (lo sé estoy hablando en primera persona)
Pero hacia dónde va el depender del "tener".
Nos anteponemos a Valores y retóricas basadas en los principios de la humanidad, pero miramos la viga en el ojo del otro, le vemos el mínimo pero a la razón individual y; o no nos importa o nos importa muchísimo.
Ilustrados e ilustrantes, torpes y ciegos, todos vamos por aquel camino de fama y gloria de la banalidad.
Lo banal Vs. Las nuevas tecnologías = mas banalidad y ego.
Y le doy tantas vueltas a este ovillo como gato adolescente, que me marea saber que no llego a nada.
Si, si quiero mucho dinero, pero, quiero parar el consumo.
Si, si quiero mucha tranquilidad, pero debo pagar por ella.
Si, si quiero ser libre, pero la libertad cuesta "esfuerzo"
El esfuerzo da frutos, los frutos casi siempre son "dinero" o son Cuantificable$... Y volvemos al querer ser para poder tener.
Algo que podamos hacer desde los sonidos de la panza?



Carlos Caluquí

Nudo

Se me hace aguda la noche
como escarcha en menos ocho
cuando me mordía la soledad en Republique
y no alcancé al metro

Terrible fue mi despertar
amaba tu mano tanto,
como tu recelo sobre mis ojos

Hoy, hace quince por trecientos sesenta y cinco
me tejía sobre las nubes de mi Lutecia
sin correr de nadie
sin esquivar las balas
sin esquivar los discursos
los dolores, los altercados, los veranos
sin esquivar las diplomacias

Por ella; y no me refiero a un sexo con aroma
por ella comprendí que veníamos de a dos
galopantes como esos abrazos que lloro cada tarde
galopantes

Se fraguaron en las baldosas de la entrada
antes de ser parte de
una maraña de entrometidas coincidencias
y desayunamos naranjas

Ahora me desnudo contra el viento
sin letra que me guarde
sin ella que me aguarde
y nos despedimos como en polaroid
cada tormentoso ego

Atemporales y calcáreos
nuestros cuerpos son solo espuma

Vivimos como serpientes
dejamos las pieles cada cuanto
cada memoria


Solo quería ser de cobre
caminar amarrado a tu pelo
como si fuese esclavo de tu sien

Me esclavizo cada clavo que me hunde
como cuando teníamos risueñas tertulias
y espero el dolor máximo de esperarte
y espero esperarte sin dolor

Somos fragua, agua, y tizne
y no somos nada



Poesía
Carlos Caluquí Páez